Manuel Duque Álvarez es natural y residente en Sevilla. Ingeniero Industrial, por su origen familiar siempre ha estado muy ligado al campo.

 

Los caballos son su gran pasión, a los que dedica el tiempo libre que su actividad profesional y familiar le permiten.

 

Practica o ha practicado:

 

Doma Vaquera

Acoso y Derribo

Carrera de Galgos

Enganche

Doma Clásica

 

Siendo estas dos últimas actividades las que practica en la actualidad.

 

Como complemento a esta afición cría sus propios caballos P.R.E. poniendo en ello toda su ilusión y cariño, procurando en lo posible, encargarse personalmente de su cuidado y doma.

 

Con esto consigue conocer perfectamente tanto a sus yeguas como a sus caballos y que estos le conozcan. No hay nada mas gratificante para él, que entrar en el cercado donde se encuentran las yeguas y ver cómo estas se le acercan, trayéndole sus rastras, con el solo fin de que les de una palmada en el cuello.

 

Tú que estas visitando esta página, posiblemente compartirás con él esta afición y habrás experimentado la satisfacción que produce cuando trabajas un día un potro y compruebas el avance que este experimenta en La Doma.

 

Ese día que tu potro ha trabajado en la pista con ritmo, equilibrio, elasticidad y te ha efectuado un apoyo con impulsión, o bien si tu caballo, estando ya en un estado mas avanzado de doma, se ha reunido metiendo la grupa y elevando el tercio anterior al realizar un Piaffe.

 

Satisfacciones comparables a cuando engancha las yeguas y da un paseo por el campo manteniendo un trote impulsado y con la misma cadencia.

 

Y por qué no, a la satisfacción que produce cuando con la jaca campera le da un buen revolcón a una novilla.

 

Estas satisfacciones son las que les dan sus caballos, con esta ilusión los cría y desde que son potros, sueña en lo que podrán llegar a ser el día de mañana, con estos...

SUEÑOS DE GANADERO

Tengo un potro en mi dehesa

un potrillo de pocos días

y ronda ya por mi cabeza

lo que de mayor será esta cría.

En su frente despejada

cordón corrido y lucero

sus cuatro patas calzadas

y de nombre, Postinero.

Al verme llegar se asoma

al filo de la alambrada

diciendo, dame esa doma

que de mí un buen caballo haga.

No tengas prisas, le digo,

contándole por lo bajito

lo que va a aprender conmigo.

Tendrás paso firme y cadencioso

metiendo bien las patas

que ese andar sigiloso

nunca me espante a las vacas

Arrear y parar a raya

volver sobre los pies luego

“pa” no dejar que se vaya

de la camada ese utrero.

Serás la envidia en las liebres

cuando suelten la collera

y vean que nunca las pierdes.

Y cuando yo monte el palo

dispuesto a acosar al novillo

metas riñones y empujes

saliendo por el morrillo.

En la feria, ¡Cascabeles!

¡vino cante y mujeres!.

Sobre tu grupa “sentá”

irá mi mujer morena

bonita a no poder más

“pa” que presumas llevando

la mas guapa del Real.

“Cuidao”, no te alborotes

aunque ese tronco de yeguas

te adelante con su trote,

que yo te he “enseñao” a andar

“colocao” y reunido

moviendo bien el mosquero

que hay que ser muy presumido

 “pa” llamarse Postinero.

El tiempo irá pasando

y hasta que llegue tu hora,

vivirás tranquilo en el campo

entre lirios y amapolas.

Y en ese día postrero

que a todos ha de llegar

te irás galopando al cielo,

hasta ese Divino lugar.

Y si en el cielo no hay liebres

¡qué importa, que mas da!

si tenemos al toro de San Lucas

“pa jartarnos” de acosar

chica se va a quedar La Gloria

esa dehesa Celestial

cuando garrocha en mano

corramos por la eternidad.

Tengo un potro en mi dehesa

un potrillo de pocos días

y ronda ya por mi cabeza

lo que de mayor será esta cría.